
Las luces se encendieron. Parecía que alguien te esperaba. ¿Recuerdas?. Saltaste de la impresión. Tus pupilas se dilataron tanto que parecían un vinilo. Fue gracioso. Finalmente, resultó que estabas solo, ni contigo mismo porque hace mucho tiempo perdiste tu alma, o sea que no estabas solo con tu alma... jajajaja... ¿entendiste el chiste?... bueno, nunca he sido bueno para el humor, siempre termino por aburrirme a mi mismo.
Fue un día estupendo. Gris, frío, como alguna vez imaginamos que sería Londres por la mañana, sólo que pagamos el desayuno en pesos. El café estaba muy cargado, y la infusión muy verde, pero aún así terminamos con todo. Algo ligero, claro está. Tienes muchos padecimientos y te prohibieron muchas cosas. Sí, esos malditos de bata blanca... no... no los Doctores, los médicos.
En fin. ¿Recuerdas? la mujer de cabellos negros y largos te recibió con una sonrisa en el cuarto. Después de un largo sueño, siempre puedes regalarle una sonrisa a alguien, creo yo.
Por la tarde, saliste de casa sin decir a dónde ibas. Yo siempre pensé que salías con alguien. Un amigo o un primo o hermano, tal vez, pero no. Salías a pensar, como si eso requiriera mucho esfuerzo. Sólo piensas en algo pequeño y de repente se convierte en un monstruo que no puedes controlar y te lleva a hacer las cosas más idiotas que puedas imaginar, como enojarte o llorar por un viejo recuerdo.
Al terminar la tarde, el cielo se despejó un poco, ¿recuerdas? y el cielo se tornó de un naranja esplendido. Te encontré mientras pasabas frente a una plaza y te pedí que me compraras un helado. No me gustó porque estaba muy frío, así que sacrificaste tu intolerancia a los lácteos y lo comiste... jajajaja... fue gracioso ver tu cara iluminada por el calor del cielo, tenías los ojos como de camaleón. Ahora sé que no era tan gracioso, de verdad te hacía mucho daño el helado de yogurt...
Sí, fue un día glorioso y como buen día, terminé empapado de mis propias lágrimas, ¿recuerdas? No eras tú quien estaba solo... en realidad, era yo quien hablaba y reía solo...
Es como si sólo escribieras aquí algunas líneas de un muy largo texto, cosidas con un hilo de otro color y con las telas encimadas. Puedes imaginarte lo que dibuja la tela que queda abajo. Es increíble.
ResponderEliminares difícil recordar todo lo que un bello lugar te puede brindar. ¿será difícil pensar que estando muerto te llevrás recuerdos hacia aquel lugar?. no se si continuar platicando con ese extraño en la ciudad. quiero seguir pensando que eso aliviará el vacío que tu partida sin retorno en mi tristeza sanará.
ResponderEliminarTu estilo se sale de los cánones dados, porque amén de no ser convencional, tampoco es pretencioso. No andas por la vida como la gran mayoría de los bloggeros, ávidos por un comentario que les reconozca su valía, no lo necesitas, sabes lo que escribes y lo haces porque lo sientes.
ResponderEliminarNo te importa quien te entienda, o si entienden tu visión o no, tu escribes porque quieres hacerlo, y no lo haces para nadie... lo haces para ti....
Como se deben hacer las cosas.